domingo, 29 de junio de 2008

1984




El 26 de Octubre de 2001 el presidente norteamericano George W. Bush promulgó como ley un acta del Congreso de los Estados Unidos denominada USA Patriot Act, conocida comúnmente por nosotros los hispanohablantes como la ley patriótica. Esta ley ha terminado por ser una de las piezas legislativas más polémicas de la historia moderna.

Su objetivo es restringir una serie de derechos constitucionales, a fin de ampliar el poder represivo del Estado sin la intervención del poder judicial, tanto dentro como fuera de Estados Unidos, a fin de "garantizar" la seguridad nacional y supuestamente combatir una amenaza externa, el "terrorismo" en el caso yankee. La misma ha sido severamente criticada por organismos de derechos humanos debido a la restricción de las libertades y garantías constitucionales y ha sido considerada inconstitucional por varios tribunales.

Esta ley estadounidense incrementa las facultades de las agencias represivas para vigilar las comunicaciones telefónicas y de correo electrónico, así como los registros públicos y privados (médicos, financieros, libros solicitados en las bibliotecas, etc.); reduce las restricciones para acciones de inteligencia en otros países; aumenta el poder de la Secretaría del Tesoro para regular el mercado financiero; y concede poder discrecional a las autoridades policiales y migratorias para detener y deportar a inmigrantes, cuando se invoque que los mismos están sospechados de estar relacionados con el terrorismo.

Por todas estas facultades otorgadas al Estado, la ley ha sido considerada en todo el mundo como de corte fascista y represiva, condenada sobre todo desde los círculos izquierdistas, incluyendo dentro del chavismo. Es por eso que la Ley de Inteligencia y Contrainteligencia recientemente aprobada por el Presidente no destila más que opresión e hipocresía. Esta ley combina lo peor de los sistemas represivos estadounidense y cubano, combinándolos de una manera nunca antes vista. Del modelo cubano toma la utilización de las redes sociales y "organizaciones de participación popular" como "órganos de apoyo a la actividad de inteligencia", lo que en la isla son los llamados Comités de Defensa de la Revolución (CDR), previstos como mecanismo de control. El director de la DISIP, Henry Rangel Silva incluso ha admitido abiertamente en el canal del Estado VTV que están espiando a los candidatos opositores para las elecciones regionales en flagrante violación de sus derechos constitucionales, solo por haber cometido el pecado de no seguir la línea de pensamiento oficial.

Lamentablemente vivimos dentro de una distopía Orwelliana donde el estado omnipresente todo lo ve y todo lo oye, donde mediante el adoctrinamiento, la propaganda, el miedo y el castigo piensan moldearnos como figurines de arcilla.

Pero olvidan el espíritu libertario del venezolano, que a lo largo de la historia ha luchado contra totalitarismos de todo signo, ese espíritu del 23 de Enero. Venezolano, despierta, el Gran Hermano te vigila.

No hay comentarios: